El concejal del Partido Justicialista de Goya, Marcos González, expuso la crítica situación que atraviesan los comercios y emprendimientos locales debido a las deficiencias en el servicio eléctrico, sumado esto a las facturas impagables que les llegan a las familias correntinas. Cuestionó también al Gobierno Nacional, que ajusta desde Buenos Aires lo que después se paga desde el interior.
El edil sostuvo que esto no es solo un problema técnico, sino la consecuencia de años de un gobierno que administra la DPEC con la misma lógica con la que administra todo: sin planificación, sin inversión en infraestructura y castigando al que produce en lugar de acompañarlo. Afirmó que entiende la producción como el motor de la justicia social, que no hay distribución posible sin trabajo genuino y que no hay trabajo genuino si el Estado provincial le pone el pie en el freno al que fabrica y da empleo. En ese sentido, dijo que coincide con la Doctrina Social de la Iglesia, que sostiene que el trabajo tiene primacía sobre el capital, que los bienes como la energía tienen un destino universal y que el Estado existe para servir al bien común, no para ahogar burocráticamente a quien crea puestos de trabajo. Mencionó que el papa Francisco hablaba de una economía que mata al referirse a un sistema que le exige a la Pyme obras costosas, se las hace cumplir y después las castiga igual.
González también se refirió, a nivel nacional, a la derogación de zonas frías, que dijo aplaudir porque consiguió el gas subsidiado para 185.000 hogares, pero advirtió que la compensación eléctrica para el Norte Grande todavía sigue siendo una promesa sin ley, por lo que llamó a estar atentos. Mencionó además el presupuesto 2027, que ajusta desde Buenos Aires lo que después se paga en el interior. Y no dejó de mencionar el paro universitario a nivel nacional, en el marco de la presencia de estudiantes de la Escuela Técnica Francisco Pinaroli en el recinto.
Finalmente, expresó que un Estado justo, libre y soberano no es el que corta la luz al que trabaja, sino el que lo acompaña. Dijo que Corrientes necesita que la política deje de mirar para otro lado. Cerró citando un presagio del gaucho Martín Fierro: "No hay tiempo que no se acabe ni tiento que no se corte".